Hoy desperté con el sabor de tus labios en mi boca, con la sensación del peso de tu cuerpo en el mio, cerré los ojos para ver si me podía volver a dormir y soñar contigo. No puede hacerlo, sin embargo mi boca sintió la necesidad de encontrar la tuya, el día paso y tu ausencia me impedía pensar en otra cosa que no fuera en ti.
Minuto a minuto el día se hizo intolerable te necesito, mis ojos no te veían, pero mi cerebro te dibujaba en todas partes, sin estar presente, vi el verdor de tus ojos, mis manos exigían la calidez de tu piel. Por fin llego la noche, me acosté para dormir y encontrarte en mis sueños, un sobresalto me hizo despertar, vi a mi alrededor y nada de ti encontré. Mis labios sintieron tu ausencia y mis manos buscaron en las penumbras tu cuerpo, una ráfaga de ventisca fría y el silencio me envolvieron gritándome que ya no estas a mi lado.
martes, 27 de diciembre de 2011
jueves, 1 de diciembre de 2011
El Hombre imaginario
El hombre imaginario
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.
vive en una mansión imaginaria
rodeada de árboles imaginarios
a la orilla de un río imaginario
De los muros que son imaginarios
penden antiguos cuadros imaginarios
irreparables grietas imaginarias
que representan hechos imaginarios
ocurridos en mundos imaginarios
en lugares y tiempos imaginarios
Todas las tardes tardes imaginarias
sube las escaleras imaginarias
y se asoma al balcón imaginario
a mirar el paisaje imaginario
que consiste en un valle imaginario
circundado de cerros imaginarios
Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias
a la muerte del sol imaginario
Y en las noches de luna imaginaria
sueña con la mujer imaginaria
que le brindó su amor imaginario
vuelve a sentir ese mismo dolor
ese mismo placer imaginario
y vuelve a palpitar
el corazón del hombre imaginario.
Nicanor Parra - Gran poeta Chileno
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